viernes, 25 de enero de 2013

Una guía en la oscuridad


Publicado en Facebook el 6 de marzo de 2012

Estaba desesperada por la oscuridad solitaria, silente y tenebrosa de las calles de Las Acacias. Buscábamos un lugar, otras veces visitado, pero que por falta de costumbre, siempre se nos perdía del mapa. A punto de tirar la toalla, apostamos por el último intento.  Finalmente, llegaban las pistas de un GPS del inconsciente:  El árbol de tronco grueso, el abasto pasando la esquina, la reja azul sin señas, pero reconocible, rodeada de  unos cuantos carros estacionados en señal de presencia grupal.
En un instante, pasamos de la tensión al entusiasmo. Hugo y yo nos encontrábamos  en la inauguración de la colectiva de fotografía que la  Organización Nelson Garrido (ONG) realizó en  homenaje a Bárbara Brändli, “La memoria del olvido”.
El nombre de Brändli era hasta entonces desconocido para mí, neófita como soy de las artes visuales. Pero del  grupo de fotógrafos venezolanos reunidos en esa colectiva, si tenía referentes, aunque fuera la primera vez que veía las fotos que conforman la Colección de la ONG: Luis Brito, Ricardo Armas, Carlos Germán Rojas, Torito, Cristian Belpaire, Ricardo Jiménez, Roberto Fontana,  Antolín Sanchez y Peter Maxim.  

Donde la cultura es libre

Montar esta exposición fue casi una epifanía cuando, Nelson Garrido y su hija Gala, se encontraban en una charla magistral sobre la fotografía venezolana.  En la transición de cada diapositiva, la voz de su padre confirmando la existencia en físico de esas imágenes en su colección de fotografía venezolana sólo terminaba por concluir en una determinación.  “Tenemos  material suficiente para la primera exposición de 2012”.
La muestra ofrece una variedad tan amplia como las personalidades de los autores. Geografías, retratos históricos, personajes que recorren  arquitecturas,  fauna y paisajes venezolanos. En el piso superior de la casa aguardan, como para sellar el pacto con la luz y las sombras, 10 fotografías de Bárbara Brändli.  Al mismo tiempo,  en la Biblioteca de la ONG descansan sobre la mesa, esperando a quien abra sus hojas, los libros de la misma autora, con el recorrido de sus experiencias.
Esta mujer de nacionalidad sueca, se dedicó a retratar a las comunidades yanomamis y otras etnias del Amazonas.  Un dato curioso, mientras la ONG preparaba la exposición, una triste noticia sorprendió a los Garrido: el 27 de diciembre de 2011, fallecía esta mujer a la edad de 88 años. Sus cenizas fueron esparcidas en la tierra que nunca quiso dejar, Mucuchíes, estado Mérida.
Cuando comenzó a anunciarse la exposición, el restaurador y digitalizador de la obra de Brändli, Eduardo Castro, se enteró por radio del proyecto de la colectiva. Se puso en contacto con los organizadores y se ofreció para presentar, ya montadas, las 10 piezas que impactan en su sobriedad y talento, bajo el nombre "Vestidos de sol".
Fue así como la ONG reunió a tantos historiadores de imágenes y transformó la oscuridad de una ciudad en luz del blanco y negro perpetuo, bajo una noche que ya nunca más me pareció lúgubre sino de una hermosa  luna llena.

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