jueves, 8 de agosto de 2013

Arte en las sombras


“Ignorante, apaga el flash”, se escuchó en la sala cuando cerraba uno de los más hermosos espectáculos del Teatro Negro de Praga en su noche inaugural, presentación que permitía el uso de cámaras fotográficas y de videos, porque estaban los medios de comunicación social invitados. Ese instante iluminado desnudó la escena invisible y fue una sola exclamación de desaliento lo que vibró entre el público antes del grito.

Pero ya saben aquellos que vayan a ir en los próximos días. No están permitidas las cámaras y si quieren preservar uno de esos momentos, ni se le ocurra robar con su luz la magia del momento. La sombra es el lenguaje de estos artistas.

Hace muchísimos años, tantos que ya no recuerdo cuántos, fui con mis padres y hermanas  a ver el Teatro Negro de Praga. Para un niño es un acto de ilusionista ver como objetos inanimados se mueven y dialogan en su movimiento con los actores. Por eso, al asistir a esta premier, no pude evitar detenerme a escuchar las risas suaves de los niños que estaban entre el público, e incluso la voz de uno preguntándole a su padre, ¿cómo lo hacen? ¿Hay alguien escondido en la oscuridad?

Me parece que lo mejor es la sencillez de cada escena. Unos actores altísimos, unas actrices que bailan como bailarinas sin las zapatillas de rigor, tramas de amor y de humor.

No había vuelto a ver el Teatro Negro de Praga desde aquella primera vez que fui una niña. ¿O acaso mi memoria me traiciona y lo vi ya adulta pero con corazón de niña? No lo sé, pero me río como esos pequeños que se hacen cómplices del actor que compite por tener el equipaje más grande,  qué viven los infortunios de La Lavandera, o los amores de Pierrot, o comparten las visiones de un borracho que se le multiplican Los Faroles. También en esa oscuridad bombardeada  de colores vivos, El Mago hace juegos con su sombrero, así como un El Violinista desespera con sus impericias. Un nombre curioso para una de las escenas La Pescada, al principio pensé que era un error de traducción, pero basta ver el sueño del personaje dentro de un fondo marino para encontrarle sentido a ese título. Las risas no sólo fueron de los niños, sino de todos, cuando ya se acercaba el cierre con El Caballo, yo sentía que las horas fueron segundos y que todo estaba terminando muy rápido. Quizás sea porque dentro de lo sencillo de cada acto está la riqueza del drama y la comedia que en segundos se refleja sin necesidad de luz, o más bien gracias a la ausencia de ella, o su tímida aparición para revelar la historia colorida y fosforescente que emerge y se esconde.





(Las fotos que acompañan esta nota fueron tomadas sin flash, tratando de evitar que la pantalla no perturbara a mi vecino de atrás. Pero hubiera preferido no tomar fotos, para no perderme ni un segundo del movimiento sobre las tablas)

Referencias: Contemporánea Producción Artística, en alianza con Grupo Escenario, traen a Venezuela al Teatro Negro de Praga, fundado en el año 1961, bajo la dirección artística Jiří Srnec, quien se mantiene como guionista y director escénico, pero además le acompaña su hijo, Jiří A. Srnec, en la dirección general y Vladimir Kubicek en la dirección artística.  Las funciones se realizarán del 7 al 18 de agosto, en el Teatro de Chacao.


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