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sábado, 27 de junio de 2015

La inspiración de Gerry Weil

Foto cortesía de Emilio Méndez 
Gerry Weil sale con bastón en mano, pero no lo apoya al piso ni una sola vez. Entra al escenario entusiasmado, saluda, y comienza a hablar: "Estoy seguro de que Keith Jarrett no sabe que existe un músico que se llama Gerry Weil, y mucho menos sabe que en Venezuela se hace un concierto en su nombre. Para mí él es un maestro, de quien siempre quise aprender, es un gran músico a quién traté de imitar, no en su virtuosismo, porque eso es imposible, sino en la excelencia y la dedicación con la que siempre ha tocado". palabras más, palabras menos, así inició  Gerry su concierto, una oportunidad de lujo, porque además de ser la primera vez que toca el piano y se acompaña con su voz, se estaba grabando su próximo disco en vivo. Una presentación que nada tiene que envidiarle a las noches en el Blue Note, de Nueva York.

Es su saludo también nos cuenta de su nueva inquietud, lo dice con gestos de niño, con su sonrisa franca y rostro humilde "Este año se me metió el diablillo de cantar, y en este concierto habrá piezas instrumentales y otras cantadas", explica. Tres temas seguidos ya prometen lo que será la gran noche.

A sus 75 años, su cuerpo se ve corvo frente al piano, pero hay una agilidad, un ritmo, incluso un lenguaje gestual entre él y el instrumento que absorbe, tanto como el sonido, la atención del público. Su vitalidad es el pulso de los acordes. De vez en cuando, sus manos señalan al público, mira dulcemente, como si estuviera tocando en la sala de su casa para su familia, sin perder la sensación de cada vibra de las notas.

Keith Jarrett cumplió 70 años el pasado 8 de mayo. Mientras Weil interpreta el primer tema de la noche My Song, del artista a quien rinde tributo, imagino que a través de las redes sociales le escribo: "Mr. Keith Jarrett, you must to meet a venezuelan musician named Gerry Weil, he is honored you playing the piano, and singing because he admired you. He is a great pianist too. You have to know what is happening tonight in Caracas"...

No sigo pensando en cartas imaginarias, porque la voz ronca de Gerry envuelve el escenario. Canta como Louis Amstrong, es puro sentimiento cuando interpreta God bless the Child, de B. Holliday, antes sumó a su repertorio Caracas a las 11, de su propia autoría. también le dedica un hermoso tema a su esposa, Omaira, y cuando canta no deja de mirar hacia donde ella está sentada.

Gerry ha sido un maestro de grandes músicos en el país. Ha compuesto temas para el cine. Brisas del Ávila, acompañado de Carlos Nené Quintero en la percusión y Pablo Gil en el saxo, es una canción que todo venezolano debería tener en su pinacoteca (busquen el disco Empatía) Los ritmos de nuestro país se mezclan con la sensualidad del jazz. Jarret cuenta una anécdota sobre su primera presentación en Brasil y cómo los organizadores estaban sorprendidos de la forma en que él había interpretado los sonidos del país carioca. Él explica que no era su intención adoptar esa musicalidad, ni siquiera la había estudiado, pero que seguramente la energía del público le hacía sentir que ésa era la manera que debía ejecutar el piano. En el caso de Gerry Weil, quien adoptó nuestro tricolor como su patria, y se enamoró de los ritmos del merengue y el joropo para poner su propio sello musical, le regaló al país su propia melodía e inspiración. El jazz de Venezuela no estaría completo sin su nombre.

I'm begining to see the light, un tema de Duke Ellington se anuncia cuando ya está por concluir el concierto. "Esta es la canción que me inspiró a cantar. Se hizo en el año 1929, cuando yo aún no había nacido"...y las teclas del piano y su voz siguen cautivando a su público, que le retribuye su energía y amor, en el aplauso.

Fue un momento único. Pero ya pronto se anuncia una nueva presentación de este concierto. Mejor apuntarse en esa próxima cita para escucharlo, esta, mi vivencia, se queda corta.

El programa de la noche:

GERRY WEIL—HOMENAJE A KEITH JARRETT
SALA B.O.D., CARACAS
19 / 06 / 2015

1- My Song                    Keith Jarrett
2- Caracas a las 11         Gerry Weil
3- God bless the child    B.Holliday
4- Falling Grace             S.Swallow
5- Free Play                   Gerry Weil
6- Halleluya                   Ray Charles
7- Musashi                     Gerry Weil
8- Nefertiti                     Miles Davis
9- Kingyo                       Gerry Weil
10- Summertime            G.Gershwin
11- El Encuentro            Gerry Weil
12- Ain't misbehavin      F.Waller
13- I'm beginning to see the light   Duke Ellington
14- Memories of tomorrow            Keith Jarrett

Nota: Este concierto se realizó hace una semana, y la buena noticia es que muy pronto se va a dar una nueva presentación. o se lo pierdan.


¿Y quién es Keith Jarrett?

Comenzó a tocar piano a los tres años, y se le conoce por sus virtuosas improvisaciones de jazz, bien en solitario o con su trío, así como por sus interpretaciones de la música clásica, de Bach o Mozart.

 "My job over the the years has been not to make great music but to become ever more conscious of what it is I' doing and what I'm perceiving...I'm allowing the music to be placed, and if there's something that needs to be done, I'll do it. If I play a poor concert, I'm ruined. I just given myself toxin. I make myself the víctim of my music..."
Entrevista The Jazz Martyr, por Andrew Solom
The New York Times


Y algo más de Gerry Weil:  Escuche Caballito frenao





sábado, 28 de marzo de 2015

Volver a Vytas, volver a vivir... Bravo por Brenner

Varias negativas tuve de mis hijos cuando les pedí que me acompañaran al concierto en homenaje a Vytas Brenner. Pero a última hora se decidieron y yo estaba feliz de que ellos disfrutaran conmigo la sorpresa de descubrir y redescubrir gratamente los temas del músico venezolano (nacido en Alemania, pero que se vino a los dos años a este país para crecer con sus ritmos y la visión de esta hermosa naturaleza que nos cobija).

Vytas Brenner fue un visionario, y decirlo treinta años después es fácil. Su música sigue siendo contemporánea, actual, quiéranlo llamar neofolklore, o rock venezolano, tecnomusic, fusión. Jóvenes músicos, agrupaciones de hoy y los maestros que compartieron escenarios con Brenner se unieron en esta ofrenda con un reducido público que no llenó el Teresa Carreño, pero que triplicó la energía y el entusiasmo de una sala llena, al revivir temas que el autor bautizó con una clara idiosincrasia que enaltece a Venezuela. Cada nombre es tan nuestro, aunque también exista en otras latitudes. El amor por la naturaleza y el paisaje también fueron su fuente de inspiración.

 “Araguaney”, “Tragavenado”, “Guacamaya”, “Agua clara”,  “Morrocoy”,  “Catatumbo”, “Frailejón”, “Oro Negro”, “San Agustín”, “Caracas para locos”… ¡Quién podría apostar que posiblemente en 2015, si Vytas Brenner estuviera vivo no habría compuesto una nueva versión musical bajo el nombre “Caracas para motos”!

Vale decir que Vytas Brenner se estrenó como compositor al realizar por encargo de la entonces Primera Dama, Alicia Pietri de Caldera, un documental sobre los niños de Mérida, en el año 1972. La pieza era "Frailejón" (una de mis preferidas), fue su primer hit y el sello que marcaría su estilo musical. Así era como desde la Fundación del Niño, se le daba rostro a la juventud venezolana en esas décadas.

Mis mayores aplausos

Épico. Esa fue la palabra que se me vino a la mente cuando escuché “El Tren del Encanto”, el sonido claro del movimiento de los motores en el andén, el paseo musical en sí. En esta pieza participó el cuarteto Backhand, de rock progresivo, que continuó con otra versión de “Catatumbo”, que ya había sido ejecutada minutos antes por el grupo Compases.
Fotografía de Emilio Ramón Méndez (emindez@hotmail.com)

El maestro Alí Agüero estuvo a cargo del cuatro solista en "Guacamaya", con una chaqueta amarilla al mejor estilo de los años setenta, hizo vibrar las cuerdas de nuestro instrumento nacional con las tonalidades que hicieron crecer la energía y el entusiasmo. Pero no puedo dejar atrás, sino mano a mano al cuatrista de toda la noche, Miguel Siso, retumbando la caja sonora con nuestros ritmos.

Y como esta nota no tiene orden cronológico, sino como se me viene a la mente, una semana después del concierto, tampoco se pueden obviar las maracas de Manuel Rangel, quien además recibió al público desde uno de los balcones laterales, tocando junto al tecladista Miguel Noya.

Gaélica recurrió a la gaita escocesa y el violín para hacernos recordar el tema “Araguaney”. Huáscar Barradas se lució con “Morrocoy”. Hay un momento, en que aparece en uno de los videos el percusionista Felipe “Mandingo” Rengifo. Habla del don de gente de su amigo. "Un día de mi cumpleaños me vino a buscar a la casa y me invitó con toda mi familia a ir a la suya. Cuando llegamos me tenía organizada tremenda fiesta de cumpleaños". Al músico se le quiebra la voz, "esto era Vytas", dice mientras toma el cuatro y hace vibrar una melodía, el sonido del cuatro salta de la pantalla hasta el escenario, se proyecta en el cuatro de Miguel Siso y la magia de la noche continúa.

Y la Orquesta Sinfónica de Venezuela, con sus 85 años de trayectoria reconocida, ofreció luego del intermedio las magistrales piezas “Oro Negro” y “San Agustín”, bajo la dirección de Alfredo Rugeles, el mismo que estrenó en 1989 junto con Vytas Brenner la Sinfonía Oro Negro. Y para quienes no sucumbieron al ansia de retirarse por la hora, los músicos complacieron un bis con “Canchunchú Florido”.

 Cito la página de la OSV sobre “Oro Negro”:

“Esta obra sinfónica, fundamentalmente descriptiva, consta originalmente de tres movimientos y pinta musicalmente a Venezuela en tres distintas etapas de su historia. Podría ser descrita como poema sinfónico. El primer movimiento simboliza al aborigen venezolano. Más adelante se hace presente el conquistador. Flautas, tambores y trompetas conforman los encuentros bélicos y presentan la lucha en forma de contrapunto. Finaliza este movimiento con la consolidación de la conquista. Con fanfarria militar se inicia el segundo movimiento, afirmando la presencia del conquistador; una batalla musical simboliza la lucha por la libertad. Finaliza con la victoria libertadora. El movimiento industrial llega a Venezuela. Así comienza el tercer movimiento. El país despierta de largas décadas de letargo. La música se hace eco de la fuerza arrolladora de nuestros inicios industriales. Este movimiento reafirma las posibilidades de la Venezuela de hoy y de confianza en el futuro”.

Bravo a todos

La idea de rendir esta ofrenda a Vytas Brenner corrió por cuenta de los músicos Pedro López y Santos Palazzi (director musical). Además de la voluntad de tantos músicos sumados en este encuentro: Además de los ya citados, Alfredo Naranjo, Gerry Weil (el único que interpretó un tema de su autoría dedicado a su amigo “Vytas”),  Julio Alcocer, Jorge Spiteri, Alexis Rossell (en el arpa), Jorge Torres,  José Ignacio Lares,  Carlos Acosta, Ezequiel Serrano, Roldan Peña, Gerardo López, Adolfo Herrera, Yonathan Gavidia, en las voces Biella Da Costa, Sergio Pérez, entre otros.

Arpas, cuatro, maracas, sumados a teclados, bajos... Es la mezcla de la polirritmia venezolana, el joropo, el merengue, los ritmos afroamericanos, con la tecnología de la música electrónica lo que generó esta vertiente de música venezolana, aún vigente hoy. Vytas Brenner fue además, el primer artista que hizo un LP con música en vivo, de dos discos, en Venezuela.


Estar esa noche en el Teatro Teresa Carreño me hizo recordar los sonidos que salían de la radio cuando regresaba del liceo, en medio de la cola, y creía que las cornetas de los autos se sumaban a la melodía de "Caracas para locos", o de “San Agustín”, y convertía el caos de la ciudad en un ritmo elíptico que me transportaba a otro mundo. Es esa misma sinfonía la que aún resuena con emoción en mi memoria.